RESILIENCIA Y TRABAJO.

La resiliencia es un término muy de moda en la actualidad, tanto que esta algo manido y ha perdido parte de su significado real.
La resiliencia consiste en la capacidad de una persona de recuperarse frente a la adversidad para seguir avanzando en su futuro. Ser una persona resiliente no significa que no se experimente dificultad o angustia, si no que la persona a aprendido a lidiar con obstáculos y a salir reforzado de ellos. Para su desarrollo son importantes factores como el cariño o el apoyo social, pero también la autoestima, las fortalezas, las destrezas comunicativas o la capacidad para resolver problemas son habilidades necesarias para desarrollar una buena resiliencia.
La resiliencia no es una característica con la que nace una persona, si no que son una serie de conductas, comportamientos y acciones que se van aprendiendo y desarrollando. Por lo tanto una de las ventajas que tiene, es que se puede entrenar, y cómo, mediante una serie de pasos o acciones a seguir:

Analiza y acepta la situación. analiza la situación real en la que te encuentras y las posibles soluciones que puedan darse, elige la más realista y céntrate en conseguirla
Se positivo ante todo. No olvides que eres lo que proyectas por lo que si tu mentalidad es positiva y tienes confianza en ti mismo terminarás superando los miedos y consiguiendo tus expectativas
Ten siempre un plan B. Aunque tengamos muy claro cómo queremos actuar y hacia donde nos encaminamos debemos tener siempre una opción alternativa preparada que nos permita actuar rápidamente en caso que la opinión principal no salga bien, de este modo nuestra frustración será menor o inexistente.
Ser positivo, Tener siempre claro que vamos a conseguirlo cueste lo que cuentes y lleve el tiempo que lleve. A veces necesitaremos más tiempo y otras menos, por eso es importante ser constantes y tenaces.
Relativizar, desdramatizar, incluso reírse de la situación, aunque sea con ironía, nos libera de peso emocional.
No comportarse como víctima de la situación si no utilizar las situaciones como aprendizajes para avanzar en la vida. No hay fracasos solo experiencias vividas.

Hoy en día, en muchas empresas se pide que las personas posean como competencia personal, “la resiliencia”. En realidad esta es una manera muy naif de enmascara la necesidad de las empresas por cubrir sus puesto de trabajo con gente que soporte de todo tipo de exigencias y malas praxis sin quejas ni críticas, ya que de hacerlo sería tachado de “la persona que no es resiliente”. Menudo eufemismo.
Con la excusa de la mal llamada crisis (invención del Estado para conseguir inmunidad, “divide y vencerás”) cada vez son más las empresas que exigen a sus trabajadores más y les dan menos, y de no acatar su exigencias, siempre tienes la puerta para marcharte, ya que saben que el mercado laboral esta abarrotado de gente con ganas de tener una oportunidad, incluso de gente desesperada por tener esa oportunidad. Una excusa perfecta para deshacerse de esas personas es disfrazar el despido bajo la excusa perfecta de la “no adaptación al puesto de trabajo” (-claro, es que es un puesto que requiere aguante al estrés y rápida resolución de problemas-).
Por eso, a día de hoy las personas tenemos que soportar situaciones que en otros momentos hubieran sido impensables, escuchar a responsables decir que tenemos que tener aguante al estrés y saber llevar situaciones complicadas, cuando los primeros incapaces son ellos. No hay nada como minar la autoestima para que sea la propia persona la que abandone.
El desconocimiento sobre este concepto y el poco interés de muchos en aprender sobre él hace que estos responsables traten esta capacidad como algo innato con lo que la persona nace, como si lo adquiriéramos por osmosis durante nuestro crecimiento. La resiliencia se aprende, con un adiestramiento adecuado cualquier persona puede ser resiliente, sí es cierto que hay gente que por sus experiencias vitales ha ido desarrollando mecanismos de defensa desde la infancia que les han convertido con mas facilidad en personas resilientes, pero que no os engañen, la residencias también se puede aprender.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/uned/uned-resiliencia-conceptos-psicologia-positiva-03-05-13/1803053/#

La importacia de las conversaciones positivas.

Los comentarios negativo suelen permanecer más en nuestras cabezas que los positivos. Pero, ¿porqué es más fácil olvidar o descartar una crítica positiva que una negativa?.
La química juega un papel muy importante en este fenómeno, ante situaciones de miedo, sentimiento de inferioridad o una crítica negativa nuestro cerebro produce altos niveles de cortisol, una hormona que activa a nuestro organismo y pone en marcha conductas de protección y/o aversión, volviéndonos más susceptibles a los estímulos que provienen del exterior, estos efectos puede durar hasta más de 24 horas dejando, por consiguiente, una huella en nuestra memoria y repercutiendo directamente en nuestras conductas futuras. Y cuanto más pensamos en el miedo, en la crítica negativa etc más impacto tendrá en nuestro cerebro.
También existe una reacción química a comentarios o conversaciones positivas. Aquí nuestro organismo genera oxytocina, la llamada hormona de la “felicidad” ya que aumenta nuestra habilidad de comunicación activando el cortex prefrontal. La diferencia con el cortisol se encuentra en que la primera metabóliza mucho más rápido, por lo que sus efectos duran menos en el tiempo y no dejan una huella tan marcada.
Por eso los comportamientos que generan un aumento de cortisol producen a la vez una disminución de las llamadas “conversaciones inteligentes (en inglés C-IQ) o disminuye la capacidad de la persona para empatizar, ser creativa o generar estrategias sociales con otras personas. Todo lo contrario de lo que sucede cuando es la oxitocina la hormona que libera nuestro organismo.

DEPRESIÓN

El origen de la depresión es complejo, ya que en su aparición influyen factores genéticos, biológicos y psicosociales.
Hay evidencias de alteraciones de los neurotransmisores, citoquinas y hormonas que parecen modular o influir de forma importante sobre la aparición y el curso de la enfermedad. La psiconeuroinmunología ha evidenciado trastornos en el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal relacionados con los neurotransmisores, así como alteraciones inmunológicas asociadas a citoquinas en el trastorno depresivo mayor (por ejemplo, se reducen el número de transportadores de serotonina en linfocitos de sangre periférica de pacientes deprimidos). Esto parece apuntar a una fuerte relación entre la serotonina y el sistema inmune en esta psicopatología.
Sin embargo, se puede destacar que aún no se ha descubierto alguna alteración biológica estable y común en todas las personas con depresión; es decir, no podemos hablar de enfermedad en su sentido literal. Por esta razón se establecen otros términos que no implican “enfermedad” en su sentido más clásico, sino hablamos de un trastorno mental, enfermedad mental o una psicopatología.
Por ejemplo, la alteración en el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal puede ser interpretada como un correlato biológico (correlación), pero no necesariamente implica una explicación del hipotético síndrome. La alteración funcional en el eje puede o no aparecer en una persona deprimida, ya sea antes, durante o después. La relación correlacional supone que “tener depresión” es más probable durante la alteración en dicho eje, pero esta diferencia orgánica es estadística y no sirve para diagnosticar; es decir, no puede ser considerada un marcador biológico de enfermedad.
Algunos tipos de depresión tienden a afectar a miembros de la misma familia, lo cual sugeriría que se puede heredar una predisposición biológica. En algunas familias la depresión severa se presenta generación tras generación. Sin embargo, la depresión severa también puede afectar a personas que no tienen una historia familiar de depresión.
Las personas con poca autoestima se perciben a sí mismas y perciben al mundo en forma pesimista. Las personas con poca autoestima y que se abruman fácilmente por el estrés están predispuestas a la depresión. No se sabe con certeza si esto representa una predisposición psicológica o una etapa temprana de la enfermedad.
Desde la psicología de conducta, se entendería que la autoestima y la depresión suponen ambas descripciones de aprendizajes adquiridos, siendo la causa de la depresión principalmente social, es decir, aprendida. Por ejemplo, la evitación y el condicionamiento han demostrado tener un papel fundamental en la adquisición y mantenimiento de este problema.
En los últimos años, la investigación científica ha demostrado que algunas enfermedades físicas pueden acarrear problemas mentales. Enfermedades tales como los accidentes cerebro-vasculares, los ataques del corazón, el cáncer, la enfermedad de Parkinson y los trastornos hormonales pueden llevar a una enfermedad depresiva. La persona enferma y deprimida se siente apática y sin deseos de atender sus propias necesidades físicas, lo cual prolonga el periodo de recuperación. La pérdida de un ser querido, los problemas en una o en muchas de sus relaciones interpersonales, los problemas económicos o cualquier situación estresante en la vida (situaciones deseadas o no deseadas) también pueden precipitar un episodio depresivo. Las causas de los trastornos depresivos generalmente incluyen una combinación de factores genéticos, psicológicos y ambientales. Después del episodio inicial, otros episodios depresivos casi siempre son desencadenados por un estrés leve, e incluso pueden ocurrir sin que haya una situación de estrés.
En todo caso, la depresión es descrita desde la medicina con una serie de síntomas. Así, cualquier problema psicológico que cumpla esos criterios pudiera ser diagnosticable como depresión. Ya sea un problema de neurodegeneración, ya sea aprendida, en todos los casos hablaríamos del síndrome. Si bien, el diagnóstico médico debe indicar si es de origen neuroanatómico, hormonal o psicológico. Debe aclararse a este aspecto que las hipótesis biológicas anteriormente mencionadas se referían al psicológico; muy distinto al párrafo anterior, que se refería a problemas neuroanatómicos o endocrinos mejor conocidos, como por ejemplo alteraciones en la glándula tiroides.
Es decir, aún no se ha encontrado ningún marcador biológico de la depresión, de modo que ninguna de las alteraciones biológicas atribuidas a la depresión puede ser usada para el diagnóstico de enfermedad. Se habla por tanto de psicopatología, que puede ser descrita en un cuadro clínico.
El tratamiento del episodio Depresivo Mayor es fundamentalmente farmacológico acompañado por una psicoterapia de apoyo al paciente y de orientación y psicoeducación a los familiares del mismo respecto a lo que pueden y/o deben realizar para ayudar a la persona que esta sufriendo. Suele ser muy difícil para una persona que nunca ha experimentado un episodio depresivo, o estudiado respecto al mismo, poder entender de qué se trata. La continencia afectiva por parte de la familia es de fundamental importancia. En los casos severos, especialmente cuando existe ideación suicida, puede estar indicada una internación hospitalaria. Cuando el paciente comienza a recuperarse (aproximadamente en semanas, tiempo de latencia de los psicofármacos antidepresivos) puede comenzar a trabajarse mediante psicoterapia, ya que durante la fase de duración del Episodio Depresivo Mayor la persona es prácticamente inaccesible a las palabras, es decir, que hablándoles (únicamente) no podemos ayudarlo completamente, ya que el dolor que padecen es demasiado intenso. Incluso algunos pacientes se niegan a hablar o escuchar durante esta durísima fase de esta forma de Depresión, sólo quieren “dormir todo el día” o estar a “oscuras y en silencio en su habitación”. Cuando un paciente experimenta por primera vez en su vida un Episodio Depresivo Mayor tiene un 50% de probabilidades de padecer otro, si ha experimentado un segundo Episodio Depresivo Mayor tiene un 80% de probabilidades de padecer un tercero. En situaciones como éstas hablamos de Depresión Mayor Recurrente. El tratamiento profiláctico farmacológico y psicoterapéutico cobra una vital importancia. El mismo tiene como fin: evitar que éstos episodios nunca más se repitan (en el mejor de los casos), y en el caso de producirse un nuevo Episodio Depresivo Mayor, que éste tenga una menor duración e intensidad.

Pero una gran parte de la población sufren de un estado de melancolía y tristeza que nunca lo identifican con depresión. Existe una gran diferencia entre un evento traumático que puede generar tristeza y un evento depresivo que da lugar a un cuadro clínico de depresión, el hecho de no diagnosticarlo correctamente aumenta las posibilidades de suicidio (que nunca serán tipificado como suicidio por trastorno depresivo). Los síntomas clásicos son:
· Estado de ánimo persistentemente triste, ansioso o “vacío”
· Sensaciones de desesperanza, de pesimismo, de culpa, de inutilidad, de incapacidad.
· Pérdida de interés o de placer en pasatiempos y actividades que anteriormente se disfrutaban, incluido el sexo.
· Insomnio, despertar temprano o dormir más de lo necesario.
· Pérdida de apetito y/o de peso, o comer con exceso, ocasionando aumento de peso.
· Disminución de energía, fatiga, o decaimiento.
· Pensamientos sobre la muerte o el suicidio, intentos de suicidio.
· Inquietud, irritabilidad.
· Dificultad en concentrarse, en recordar, en tomar decisiones.
· Síntomas físicos persistentes que no responden a tratamientos, tales como dolores de cabeza, desórdenes digestivos, y dolor crónico.
Muchas personas que sufren estos síntomas creen que serán transitorios y no acuden al especialista, pudiendo así empeorar. La depresión es uno de los grandes males (encubiertos) de nuestro siglo, se habla mucho de ella pero se sigue viendo mal admitir que tienes depresión. Tenemos que concienciarnos de que la depresión es un trastorno crónico con tasas muy elevadas de recurrencia a lo largo de la vida y solo así podremos enfrentarnos a él y solucionarlo.
Aquí os dejo un capítulo de REDES que habla de la depresión:

ALGO SENCILLO PARA MEJORAR TU SALUD MENTAL

En psicología siempre se ha hablado de lo útil que resulta la técnica de escribir lo que sientes, tus pensamientos y emociones, las experiencias traumáticas o estresantes para poder tener consciencia de ellas y así comenzar a solucionarlas.

En la Universidad de Texas se han hecho investigaciones sobre esto. El psicólogo James Pennebaker (https://pennebaker.socialpsychology.org/) y su equipo han descubierto que la escritura a corto plazo, es decir, textos no muy largos sobre las emociones, pueden mejorar el sistema inmune de las personas, reducir la ansiedad e incluso disminuir los trastornos del sueño, por lo tanto mejorar los síntomas de la depresión.

Antes las personas escribían en un cuaderno a modo de diario, en la actualidad podemos continuar con este formato o bien usar blogs o redes sociales para expresar cómo nos sentimos. Este elemento público que se añade a la técnica de la escritura puede ofrecer beneficios adicionales. A través de las redes sociales las personas pueden preservar su intimidad y expresar libremente sus sentimientos, pueden recibir feedback de personas anónimas que les ayuden a reforzar su personalidad incluso testimonios de otras personas que han pasado por lo mismo y han salido de ello.

Deborah Sereni, psicóloga y psicoterapeuta dice que “Hay una gran cantidad de conocimientos científicos que fundamentan la escritura expresiva del lenguaje y el diario como una pieza extremadamente útil para mantener el bienestar mental”.
Sereni ha escrito “living with Depression” un libro autobiográfico en el que narra su propia experiencia con esta enfermedad y que pretende ayudar a cualquier persona. http://www.drdeborahserani.com/

Aquí dejo este artículo del El País que puede resultar interesante http://elpais.com/elpais/2014/06/04/eps/1401882379_258875.html

Un artículo sobre la manipulación

Somos manipulables, aunque nos resistamos

AGOTAMIENTO MENTAL

Todos hemos sido conscientes en más de una ocasión de cómo el rendimiento disminuye y se ve seriamente afectado tras una dura jornada laboral de ordenador, reuniones, tareas domésticas, decisiones… y ese largo etcétera de la vida cotidiana.
El profesor de la Universidad de Kent, Samuele Marcora ha investigado sobre este asunto y ha aportado cierta claridad a este fenómeno.
Marcora descubrió que el rendimiento cardiovascular en una prueba hasta el agotamiento se ve disminuido tras una tarea mental fatigante entre un 12-15%.
Esta disminución en el rendimiento no guarda relación con parámetros cardiometabolicos o neuromusculares lo cual resalta la importancia de los factores psicológicos y emocionales en la percepción del esfuerzo y el resultado final en los entrenamientos.
Salud física emocional y psicológica van de la mano: “el efecto negativo del trabajo mental prolongado sobre el rendimiento físico es tan grande como el efecto de la fatiga muscular sobre el rendimiento físico”. Maracora.
Dejo este link a la web de runners.es  http://www.runners.es/nutricion-salud/psicologia/articulo/como-potenciar-tu-musculo-mental/2

TDAH ¿Existe?

En relación al artículo que escribí hace poco sobre las farmacéuticas adjunto uno de la revista Infocop, con una entrevista realizada a Robert Whitaker, periodista e investigador que escribió el libro “anatomía de una epidemia” donde habla de sobre los fundamentos de la psiquiatría biológica  https://www.youtube.com/watch?v=hCynluiDIW8
http://www.infocop.es/view_article.asp?id=6012
La respuesta que da Whitaker a la pregunta ¿por qué se crea el TDAH? es muy reveladora. En general el artículo aporta información muy interesante y debería de estar al alcance de todo el mundo para poder actuar con coherencia.
En su última aportación, al final del artículo, vuelve a poner de manifiesto la importancia de los lobbies farmacéuticos en la creación, desarrollo y mantenimiento de estas nuevas enfermedades psicológicas.

Las alergias y el estilo de vida

Aquí dejo este link http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/documentos-tv-alergias-carga-toxica/3496639/ Sobre las alergias y que esta relacionando con el último texto que escribí y con muchas otras cosas (deporte, salud, ejercicio, alimentación, medios de comunicación…en fin!)

Las farmacéuticas y las enfermedades ¿inventadas?

Hoy en día todo los males los solucionamos con pastillas, los médicos de cabecera tardan menos de un minuto en recetarnos un medicamento, así sin más.
En esta entrevista  http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-11-03/la-industria-farmaceutica-es-muy-rica-y-ha-corrompido-por-completo-los-sistemas-de-salud_408758/ realizada al médico danés Peter C. Gotzsche (autor del libro: “Medicamentos que matan y crimen organizado”) explica muy bien cómo esta funcionando nuestra sociedad ahora mismo respecto a los medicamento. Allen Frances (médico psiquiatra y director durante años del DSM) dice que las farmacéuticas son las causantes de más muertes que los cárteles de drogas, esto es una afirmación muy dura pero real, muchos de los medicamentos que nos recetan causan más daños que beneficios, los médicos están aleccionados por las farmacéuticas, asi que todos mantienen los mismos argumentos, el ciudadano se lo cree.
Gracias a los lobbies farmacéuticos problemas cotidianos se han trasformado en verdaderos trastornos mentales que los médicos, de forma automatizada los diagnostican y medican, hablamos que enfermedades como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) realmente existe, o es una invención para poder empezar a medicar desde muy pequeños y crear así mayor consumo de medicamentos desde la infancia http://www.infocop.es/view_article.asp?id=5977&cat=50 . Siempre han existido niños más activos que otros pero, esto puede considerarse una enfermedad? o más bien podría ser en alguno de los casos un trastorno conductual que puede resolverse con terapia psicológica sin ninguna necesidad de medicar?, desde luego que al venir ya tipificado en”La Biblia” de los psiquiatras, DSM V (Diagnostic Statistics Manual) nadie se plantea nada – oh! si claro que si! menuda patología corramos a darle una pastilla al niño – http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/09/26/actualidad/1411730295_336861.html. Por esta regla de tres todos estamos enfermos y necesitamos con carácter de urgencia tomar alguna pastilla (la que sea) todo sufrimos momentos de ansiedad o tristeza en algún momento de nuestra vida, o agobio, agresividad etc…
Lo mismo sucede con la depresión, dada la sociedad en la que vivimos, al ritmo que va nuestra vida, las exigencias, la competitividad etc, es fácil sentirse decaído, deprimido, triste en un momento determinado, menudo filón para conseguir ganar más dinero http://www.infocop.es/view_article.asp?id=5915&cat=47 . Por mi trabajo no paro de ver personas medicadas con antidepresivos o ansiolíticos generalmente en dosis altas, me quedo sorprendidisima tanto de la facilidad de los médicos para recetar medicamentos como si fueran gominolas, como de la adeptación de las personas que, sin replantearse nada, se las toma, cuando en realidad lo que les pasa es otra cosa y con esa pastilla no se va a solucionar. He visto que los médicos de cabecera antes de derivar estos trastornos a un psicólogo los deriva a un psiquiatra, directamente para que le medique. Paradójicamente hace poco un médico me comentaba que mi abuela que va a cumplir 100 años ha durado tanto gracias a no haber estado bajo tratamiento médicos nunca. Mi abuela a día de hoy sólo ha tomado en su vida media pastilla para la tensión, y desde hace pocos años. Que paradoja más curiosa vieniendo estas palabras de un médico. Parte de la culpa de esto la tienen los lobbies farmacéutico y parte la sociedad que generalmente actúa sin cuestionar nada (y menos a un médico .!!).

Es muy penoso decirlo, pero no es una cuestión de salud, sino de dinero. Aquí os dejo un reportaje: https://www.youtube.com/watch?v=HURtTF5QmGs donde se ve claramente cómo se organizan los lobbies y su funcionamiento.
Y esto ocurre con multitud de enfermedades no sólo psiquiátricas, que se están convirtiendo en una especie de pandemia gracias a precisamente a los medicamentos como son el cáncer, la hepatitis C etc, existe muchos estudios sobre medicina alterntativa para estas enfermedades que no salen a la luz porque reduciria las ganancias de los lobbies.

12 FORMAS DE MEJORAR LA MEMORIA

Con el paso del tiempo vemos como nuestras capacidades nemotécnicas van decayendo (o al menos las mias si). Existen multitud de factores que influyen y que pueden ser desde ambientales hasta puramente genéticos. Pero no me voy a centrar en esto, sin que voy a contaos 12 trucos que leí el otro día en un artículo de la revista “Muy Interesante” y que me parecieron fáciles y útiles. aquí van:
1- Mejorar la memoria a través de reglas nemotécnicas. Nuestra memoria es como un gran clasificador, por lo que si aprendemos a ordenar la información podremos usarla con más facilidad y podremos asociar nuevas informaciones que con el paso del tiempo nos costará menos recuperar.
2- Abrir y cerrar las manos. este truco me resulto muy curioso, nunca pensé que llevar a cabo este gesto tan simple pudiera ayudar a tener mejor memoria. La Universidad de Montclair (EE.U) realizó un estudio a través del cual concluyó que cerrar el puño derecho durante 90 segundos ayuda a memorizar, y apretar el puño izquierdo nos ayuda a recuperar esa información.
3- Brain training. si practicas estos ejercicios unos 15 minutos al días verás en poco tiempo como tu memoria va mejorando. Es que hoy en día ya no memorizamos ni el número de teléfono de nuestra casa, y eso al final hace que nuestra memoria se vuelva vaga, y el cerebro como cualquier músculo de nuestro cuerpo necesita que se le ejercite.
4-La meditación. Esto ya lo he comentado yo en alguna ocasión, no es necesario hacer largas en intensas sesiones de yoga o meditación Zen, hay gente que, o no le gusta o no se le da bien, (yo, una de ellas) la técnica mindfulness es sencilla y asequible para todo el mundo, con unos minutos al día puedo garantizar que notareis mejorías.
5- Cerrar los ojos. Es más fácil recordar detalles, situaciones, información con los ojos cerraos. La Revista Journal and Criminology Psychology publicó un estudio sobre esto.
6-Café para mejorar la memoria. Yo reconozco que siempre he tomado café para estudiar, y siempre había alguien que me recordaba lo malo que era para la memoria, y resulta que ahora la Universidad Johns Hopkins de EE.UU dice justo lo contrario, que la cafeína reduce el olvido.
7-Sonidos sincronizados durante el sueño aumenta la memoria. hacen que el cerebro entre en armonía y sea más fácil asentar nuevos materiales y recordar los que ya tenemos.
8-Ejercicio. Esto desde luego es un básico, el ejercicio es muy bueno para muchas cosas  y una de ellas es la estimulación cerebral, activa nuestro sistema nervioso y aumenta la producción de noradrenalia que pone en marcha la actividad neuronal y mejora nuestra memoria.
9-Dormir la siesta. Siempre he odio la frase “dormir la siesta es de vagos”, pues para todos los que dicen eso, les comento que descansar durante 20 minutos (no es necesario 2 horas) ayuda a asentar todo aquello que vamos aprendiendo durante el día.
10- Chocolate. Este alimento tan rico y que muchísima gente lo aparta de sus dietas como si fuera veneno, es bueno para la memoria!!. El cacao contiene flavonoles que están relacionados con un buen desempeño de la actividad cognitiva. Los estudios que corroboran esto han sido publicados en la British Journal of Clinical Pharmacology.

11- Dormir bien. Si bien decíamos que dormir una siesta es muy recomendable para mejorar nuestra memoria, no es menos importante tener un descanso nocturno óptimo. Durante la noche nuestro cerebro pasa por todas las fases del sueño generando mejoras a cualquier nivel, a parte de ayudarte a ver cualquier problema con mayor claridad, también mejora tus aprendizajes.
12- Socialización. ya decía Aristoteles que el hombre es un ser sociable por naturaleza, el hecho de relacionarte con amigos, intercambiar conversaciones, reír, escuchar etc provoca una mejora en el rendimiento.