Mes: agosto 2017

PSICOLOGíA Y DEPORTE.

 

A día de hoy la psicología deportiva es una gran desconocida en nuestra sociedad, en nuestro país, todavía existe mucha gente que vincula a los psicólogos simplemente con el ámbito clínico y las enfermedades mentales, pero en la actualidad la psicología tiene muchos usos, es una herramienta muy importante para desarrollar las fortalezas y potencialidades de las personas, a la vez que identifica debilidades o amenazas para poder hacerlas frente de la manera más efectiva.

La psicología aporta al deporte todo los conocimientos sobre el comportamiento humano y su gran variedad de técnicas y metodologías para evaluar, estudiar y entender tanto capacidades como habilidades psicológicas de los deportistas para, de esta manera, mejorar su rendimiento físico.

El psicólogo deportivo es parte fundamental de cualquier equipo técnico, trabajar tanto a nivel individual con el deportista, como a nivel grupal con su equipo, entrenador y padres. Se centra en varios aspectos:

1- Mantenimiento y mejora del rendimiento.
2- Habilidades o recursos psicológicos personales.
3- Proceso de aprendizaje de un entrenamiento continuo y sistemático.

Su objetivo es mejorar el rendimiento del deportistas porque hay que recordar que, nuestro rendimiento, en cualquier materia, (deporte, estudios etc) dependen tanto de nuestro estado físico como mental. Para ello entrena al deportista en: el manejo de ansiedad competitiva, la gestión y control de las emociones y el estrés, la atención y concentración del atleta, el entrenamiento en respiración – relajación, el manejo de conflictos interpersonales, la cohesión grupal, la regulación del nivel óptimo de activación, el apoyo en la recuperación de lesiones, la asistencia en establecimiento de objetivos y metas, el manejo de expectativas y frustración, el desarrollo y mantenimiento de la motivación y la resolución de situaciones personales.

Todo esto lo puede llevar a cabo mediante diversas técnicas y estrategias de intervención:

1- Conocimiento y análisis del deporte específico y de las demandas psicológicas del propio deportista.

 

2- Planificación del trabajo psicológico: objetivos, recursos.

 

3- Evaluación psicológica del deportista, de su entorno y de su actividad. Todo aquello que pueda resultar relevante para el rendimiento.

4- Preparación psicológica del entrenamiento.

Pero el psicólogo del deporte no se limita simplemente al ámbito de los deportistas de élite sino que también se puede extender a cualquier actividad deportiva lúdica y profesionales del deporte que no formen parte de los equipos élite.

Tan necesario es un psicólogo deportista en un equipo élite como para un deportista que forme parte de los equipos regionales por ejemplo o para un niño que esta comenzando a dar sus primeros pasos en el mundo del deporte.